Tres perfiles que necesitan un emailing conectado al CRM, no una herramienta más que sincronizar.
El email marketing cumple 50 años y tiene un ROI imbatible. El problema no es el email, sino su desconexión de la base de clientes. Cuando la herramienta de envío ignora lo que ya sabe el CRM, se envía el mismo mensaje a todos y luego nos sorprende la baja tasa de apertura. Tres perfiles nos llaman especialmente la atención.
Responsable de marketing de pymes (5-50 empleados)
Gestiona la comunicación de una PYME en crecimiento. Mailchimp o Brevo por separado y una sincronización manual (o rota) con su CRM.
Segmentos siempre actualizados porque provienen del CRM. Los comportamientos (apertura, clic) se registran en la ficha del cliente. Sin sincronizaciones que supervisar.
Director que gestiona su comunicación
Tiene 200 clientes, envía un boletín de vez en cuando, quiere relanzar los presupuestos no firmados… sin convertirse en experto en email marketing.
Plantillas listas para usar, segmentos sencillos (clientes activos, prospectos recientes, presupuestos pendientes), envío en 2 clics. Sin herramientas complejas que aprender.
Fundador de SaaS B2B en automatización
Su ciclo comercial requiere entre 5 y 10 contactos por lead antes de la firma. Sin automatización, olvida la mitad de los prospectos.
Secuencias activadas por eventos comerciales (solicitud de demo, presupuesto enviado, pago recibido), personalización por etapa del pipeline. El nurturing funciona solo.
Sus campañas desde su base de clientes Orizen, no desde una exportación CSV.
El detalle visual a continuación: lo que cuestan los emails desconectados del CRM, las funcionalidades de Orizen (segmentación nativa, seguimiento, secuencias), tres casos de uso concretos y el puente con tu contabilidad.